El incendio de Moguer y Doñana

¿Qué está pasando?

El reciente incendio de Moguer ha arrasado más de 8.000 hectáreas de matorral mediterráneo y arbolado cercanas al Paque de Doñana. Del total de superficie quemada, 4.450 hectáreas corresponden al término municipal de Moguer, 3.054 a Almonte y 982 hectáreas a Lucena del Puerto, lo que supone el mayor incendio en lo que llevamos de año. Estas zonas incluyen lugares tan conocidos y frecuentados como Cuesta Maneli e incluye hábitats de interés comunitario como estanques temporales mediterráneos o dunas móviles del litoral. Pero además, Doñana es un parque nacional en el que habitualmente trabajan diversas organizaciones no lucrativas para la conservación de su fauna y su flora.

 

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Como parte de las tareas que se están llevando a cabo desde la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio se ha preparado un formulario para captar voluntarios que trabajen desinteresadamente en la recuperación de las zonas arrasadas por el fuego. Sus responsables agradecen “a toda la sociedad andaluza su interés en participar en las labores de restauración del terreno afectado tras el incendio de Moguer”. También se ha puesto en marcha una Red de voluntariado para la rehabilitación del entorno de Doñana.

La protección de Doñana se encuentra ligada desde sus inicios a la SEO/BirdLife y es uno de los lugares prioritarios en su trabajo de conservación y estudio de las aves. Uno de los fines de las actividades de voluntariado es implicar en la conservación de Doñana a la población de su entorno, integrando los factores humano y natural, a la vez que se potencia la eliminación del distanciamiento entre sociedad y espacio protegido, utilizando la participación social y la educación ambiental como medio.

 

Y además…

Os recordamos que también actúan en la zona la Red de Voluntarios Ambientales de Doñana, que lleva desde la década de los noventa fomentando la participación de los habitantes de los municipios de la Comarca, incrementando los cauces de comunicación entre éstos y las diferentes administraciones que actúan sobre los espacios naturales protegidos de la zona. Las actividades de voluntariado están enmarcadas en cinco líneas básicas: defensa del medio forestal, conservación de la biodiversidad (fauna y flora), conservación del litoral, medio ambiente urbano y formación.